Alcance de las jornadas de Octubre

admin Enero 4th, 2010

Jornadas2Esto dijo el Armadillo
a las Mingas evaluando
la oligarquía nos ha ignorado
pero hay que seguir peleando.

Las jornadas de masas realizadas en Octubre, fueron positivas, movilizaron un volumen grande de personas y se sintieron en algunas regiones. No obstante, no lograron mayor trascendencia en el ámbito nacional, tampoco dejaron los acumulados que se esperaban, ni mostraron ante el país y el mundo el descontento de una parte importante del los colombianos contra el régimen imperante.

Lo nuevo

Los principales sujetos de estas jornadas siguieron siendo los indígenas del Cauca, si bien un sector insistía en no marchar a Cali y quedarse en la María a la espera de una negociación con el gobierno. Los indígenas del resto del país, en este caso poco participaron.

Pero lo nuevo en este año fue la participación, si bien todavía limitada, de otros sectores, especialmente campesinos, también estudiantes universitarios, algo de lo urbano y de compañeros afros. Igualmente, hay que resaltar que el esfuerzo y la participación fueron más nacionales que en el 2008, si bien también se presentó un bajón en la participación de los trabajadores y el movimiento sindical.

Los campesinos esta vez tuvieron más presencia que en ocasiones anteriores y que en el 2008. Especialmente de los lados del Huila, Cauca, Nariño, Sur de Bolívar, Caquetá y en menor grado de otras regiones. Los estudiantes de varias Universidades en distintas partes del país, también fueron de los grandes animadores.

Para destacar las marchas hacia Cali y las grandes concentraciones que de conjunto se realizaron en esta ciudad, las movilizaciones campesinas hacia Neiva, la actividad que durante varios días desarrollaron distintos sectores en Popayán, la participación de campesinos de Nariño, la marcha de negros e indígenas del Chocó hacia Cali, unos 600. El desplazamiento de núcleos afrodescendientes de zonas del Pacífico de Cauca y Valle, también hacia Cali.

Por el Norte del país, hay que resaltar los desplazamientos de los campesinos y mineros del Sur De Bolívar por el Río Magdalena, su despliegue a Cartagena y la participación en las actividades y concentraciones que se desarrollaron en la ciudad junto a otros sectores. Hay que mencionar también la campaña contra el hambre y la pobreza y las movilizaciones que se presentaron en la Heroica.

Merece señalar otras actividades realizadas en esos días, como las desarrolladas en Medellín, si bien no fueron muy masivas; la concentración de sectores mineros del Sur Occidente en Cajamarca y la del Rió Sogamoso, unas 550 personas, en Santander, contra el desplazamiento y los impactos ambientales que generara la represa que se está construyendo.

La participación urbana sigue siendo débil. En estas jornadas los trabajadores, sus sindicatos, fueron bastante marginales a nivel nacional. De las ciudades, los más activos fueron los estudiantes. Lo barrial, lo popular u otros sectores, tampoco tuvieron mayor participación. La excepción, en este caso podría ser Popayán.

En deuda

Lo más activo y fuerte en estas jornadas estuvo por los lados de la Minga Social y Comunitaria. Lo de la Gran Coalición o Cumbre Social fue deficitario, bastante pobre, exceptuando lo del Huila y la participación activa y confluyente con la Minga por los lados del Cauca. Muy bajita en el resto del país. En Bogotá, Medellín y otras ciudades, en las que en el pasado ha mostrado una mayor capacidad de convocatoria, poco se sintió esta vez. En este caso, la Gran Coalición quedó en deuda. Poco le trabajaron los sectores y los dirigentes que se mueven allí.

Decretaron las jornadas del 7 y el 14 de Octubre, pero las dirigencias sindicales, siguieron actuando con el estilo burocrático, no se volcaron hacia las bases a motivarlas y ganarlas para estas actividades. Discursos, declaraciones, reuniones por arriba, más no un esfuerzo hacia las bases de los trabajadores y tampoco de la dirigencia hacia el resto de la población. Es un cuadro similar, pero más agravado al de ocasiones anteriores.

La FECODE había acordado un paro a partir del 14 de octubre. Si este se hubiese realizado, las dimensiones, los alcances y ambiente de las jornadas habrían sido mayores. Pero el gobierno logró neutralizar la participación del magisterio. La dirigencia canceló el paro, ante el aplazamiento, no la derogatoria, de unas medidas lesivas para los maestros. Excepción en este caso, la de los maestros del Cauca, ellos, salieron a Paro el 13 de Octubre y desarrollaron varias marchas en la ciudad por esos días.

Fue notoria también la ausencia del Polo como conjunto, como fuerza de oposición y de izquierda que se supone ha de estar comprometida con los reclamos y las luchas de la población, si bien hay que destacar que algunas de sus tendencias o corrientes minoritarias, participaron y trabajaron con entusiasmo y tesón.

Balance

La Minga logró en estos meses, ir más allá de los indígenas y del Cauca. Se conformó en otras regiones del país y en varias ciudades como espacio de relacionamiento, de coordinación, de confluencia, si bien aún limitado y parcial, en tanto sólo congrega una parte aún reducida del movimiento social y de las tendencias políticas del campo popular. Hoy, además de los indígenas, participan y la promueven también sectores campesinos, estudiantiles, mujeres, afros y unas pocas expresiones urbanas. Hay espacios de Minga en muchas partes, así no estén orgánicamente articuladas entre sí o a un espacio nacional.

Los sectores y fuerzas que se congregaron como Minga Social y Comunitaria, le trabajaron duro a las programaciones establecidas entre el 8 y el 16 de Octubre. Lograron movilizar un volumen importante de personas en distintas regiones del país; Sur Occidente, la Costa, el Chocó y varías ciudades. Pero todo esto poco se sintió a nivel nacional, si bien pudo tener alguna difusión en espacios locales sobre la actividad que se desarrollaba en la propia región.

Las jornadas de Octubre de este 2009, si bien se sintieron en algunas regiones, dejaron algunos acumulados locales y movilizaron un volumen importante de gente, más que la del año pasado cuando los corteros y la Minga indígena, pero no lograron crear el mismo impacto, ni mostrar ante el país, en igual o mayor medida, el descontento de una parte de la población con el régimen de la seguridad democrática y las políticas del gobierno de Uribe. Podría haber tenido mayor trascendencia, si se hubiera diseñado una estrategia comunicacional propia.

Los diseños

En ello incidieron, además del bloqueo informativo de los grandes medios de comunicación, las dificultades de relacionamiento y confluencia con otros espacios, las limitantes para motivar y atraer otros sectores del movimiento social y, el diseño establecido para las jornadas. Las marchas, movilizaciones y demás actividades, culminaban los días 15 y 16, en 3 eventos regionales, llamados pre-congresos.

Programar simultáneamente movilizaciones y eventos, quizás no fue lo mejor. Lo segundo limaba las energías de las primero y condicionaba sus propias dinámicas, tiempos y despliegues. Ni movilización plena, ni verdaderos eventos preparatorios. Ni lo uno, ni lo otro. En cierto sentido, era desplazarse para unos eventos, sin desplegar las dinámicas propias de una lucha.

Los pre-congresos, en últimas, no fueron los espacios de participación, democracia y preparación que se hubiese querido. Reuniones más bien improvisadas, sin metodologías ni temáticas acordadas previamente. Muy grande el de Cali. Unas 15-20.000 personas, de ellos una tercera parte o un poquito más indígena.

Cada concentración o centro de llegada o de lucha estaba desligado del resto. La acción central, que de hecho fue lo del Cauca-Calí, no lograba dimensionarse en sí, ni dimensionar lo que simultáneamente se estaba desarrollando en otras regiones. Excepto en el Cauca y otras pocas regiones, donde se generaron acciones propias de lucha en la región, en el resto del país, gracias al diseño establecido, las acciones de la Minga tomaron la modalidad de marchas o desplazamientos, concentraciones y eventos en las 3 ciudades, establecidas como centros de los pre-congresos: Bogotá, Cali y Cartagena.

Mirando hacia adelante

Los hechos y resultados de Octubre, indican que la Minga, sigue siendo limitada, parcial, incompleta, como espacio de coordinación o confluencia del movimiento social, de construcción conjunta de una agenda de país y de movilización del movimiento de masas. No ha logrado ser suficientemente atractiva o incluyente para motivar la participación de otros sectores, organizaciones sociales y tendencias políticas.

Sigue teniendo o presentándose con unos protagonistas principales: los indígenas, cuando lo que corresponde para ser un espacio de mayor confluencia, es crear las condiciones para hacerse atractiva a otros sectores del movimientos social.

La Minga Social y Comunitaria sigue tendiendo muchas posibilidades, si logra ser multisectorial, si consigue congregar otras partes del movimiento social y otras corrientes del movimiento popular, si se establecen puentes con otros espacios sociales y políticos de confluencia nacional, si se persiste en una agenda de movilización, si logra hacer presencia en distintas partes del territorio nacional y si avanza en el propósito de levantar una agenda de país, pensando en una nueva Colombia.

El Congreso de los Pueblos es válido y positivo. Habrá que precisar propósitos comunes y esforzarse por consensuar contenidos y metodologías, a fin de hacerlo más incluyente y participativo. Cuestiones impositivas en estos aspectos no unifican, sino que excluyen. Su alcance y contribución serán mayores si los indígenas, dado el peso que tienen allí, se abren de verdad a confluir con los otros sectores del pueblo y la nación, sin perder sus particularidades, ni sus propias reivindicaciones. También habrá que ver los momentos más indicados para su realización. Preguntémonos que priorizar hacia el 20 de Julio, fecha del Bicentenario en la lucha por la segunda independencia.

Pensando en el 2010, hay que meterse de lleno en una batalla política de gran importancia; la lucha contra la reelección y contra el tercer mandato de Uribe. Es una batalla múltiple que requiere combinar distintos aspectos y a la vez propiciar un amplio frente contra el referendo reeleccionista.

En esa batalla, además de la denuncia, de la lucha ideológica, de las estrategias comunicacionales, de las campañas electorales del Polo y otras fuerzas de oposición a Uribe y demás tareas, hay que esforzarse por mostrar en las calles el rechazo de partes importantes del pueblo colombiano al régimen y al actual gobierno. Las campañas parlamentarias de sectores alternativos y la misma presidencial aportarán más hacia otras opciones, si se comprometen también con la lucha social y la movilización.

Está el Bicentenario y su significado en la concientización de la lucha por la segunda independencia, las protestas estudiantiles que se preparan para el primer semestre por las cuestiones de financiación y la defensa de la Educación pública, las tareas de movilización que acordaron los mineros en el foro realizado recientemente, la lucha contra las bases norteamericanas y otras más. Enfrentemos con entusiasmo las distintas tareas que contribuyan a la resistencia y a los procesos de acumulación en la lucha por un nuevo gobierno y un proyecto de nación.

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